Mi cesta
No hay más artículos en su carrito
- today
- comment 0 comentarios
La solución para conseguir que los peques realicen actividades que normalmente rechazan pueden ser las rutinas diarias.
Para muchos papis y mamis la llegada de la hora de acostarse es uno de los momentos más complicados del día, por ejemplo. Los peques no quieren ir a la cama y tratan de emplear mil estrategias para evitar acostarse... se escapan, piden decenas de cosas, lloran, etc. Si buscas una forma de simplificar este momento, de conseguir que incluso sean los peques quienes te pidan ir a la cama, lo que necesitas es establecer una rutina.
Las rutinas diarias son realmente útiles para trabajar con los peques, ya que se sienten mucho más seguros y tranquilos si saben en todo momento qué va a venir después. Las puedes usar para acostarse, para ir al cole, para comer…
Un rutina no es más que una forma ordenada de hacer las cosas. Una serie de pasos que tienen como objetivo llegar a una determinada situación. Esos pasos caminan hacia el objetivo poco a poco, consiguiendo pequeños hitos y manteniendo a los niños entretenidos y centrados.
Si esa rutina consta de cosas divertidas, que los peques quieren hacer, acompañadas de cosas que les cuestan más, conseguiremos que las hagan todas con naturalidad. La idea es que todas esas acciones se hagan en conjunto, por tanto, si quiere hacer eso que tanto le gusta, debe entender que antes o después viene algo que no le gustaba tanto. Ahora en este nuevo contexto lo harán con naturalidad.
Por tanto esto es lo más importante en una rutina; la perseverancia. Debemos tener claro cuáles son los pasos que queremos seguir y ejecutarlos de forma ordenada durante días. Es vital ser insistente, ya que establecer una rutina requiere tiempo. Hasta que el peque la entienda pueden pasar semanas o meses (depende de cada uno), un tiempo en el que podrán aparecer llantos y rechazo a las actividades propuestas.
Es importante que mientras se establecen las rutinas, se las expliquemos a los peques. Debemos decirles qué se está haciendo y qué tocará hacer después, todos los días, así les resultará más sencillo aprender los pasos. Resulta muy motivante para los peques que se trate de un juego en el que puedan participar. Según su edad podemos hacerles preguntas tipo adivinanza, podemos incluir canciones que resulten motivantes... debemos adaptarnos a sus gustos y utilizar nuestra imaginación con mucha paciencia. Se trata de convertir las actividades que no les atraen en momentos divertidos que no rechacen.
¿Cómo crear rutinas diarias de sueño?
Imaginemos a un peque al que le gusta mucho bañarse y hablar con su abuelo por teléfono y evita tener que irse a dormir. Una manera de empezar a crear una rutina de sueño podría ser empezando el proceso con el momento del baño. Al llegar la hora de bañarse, el peque puede esperar a que mami o papi prepare el agua mientras juega con el otro a irse desvistiendo poco a poco y llevando su ropa al cesto de la ropa sucia. A continuación llega el baño y se lo pasa en grande jugando. Al salir colabora en el proceso de vestirse y mientras se calienta la cena llama a su abuelo y habla unos minutos con él. Cuando la cena está lista se la toma y toca ir a la habitación con papi o mami, que le lee un cuento o le canta una canción antes de dormir, le pone un proyector con sonidos relajantes, etc. Estos pasos le facilitan estar tranquilo y ser capaz de dormir con mayor facilidad.
Comentarios (0)