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Mantener el orden en casa, cuando tenemos peques, resulta una tarea que puede resultar complicada e incluso agobiante al no conseguir el objetivo. Para que esto no suceda, lo mejor es plantearse pequeños objetivos diarios, que nos permitan mantener cierto orden e higiene pero que no supongan invertir horas extra que, por norma general, los papis y mamis no tenemos.
A medida que van creciendo podemos fomentar que, para cambiar de juguete, antes se debe guardar el anterior. Si no se sienten obligados, el orden en casa acabará suponiendo una forma más de jugar, a los peques les encantará y estaremos fomentando su autonomía, responsabilidad y autoestima, al verse capaces de recoger solitos.
Existen otras tareas en las que los peques pueden colaborar para mantener el orden en casa, ayudarnos a cocinar, dejar su ropa sucia en un cesto, tirar el pañal en la basura, ayudar con la lavadora, etc. Pueden empezar cuando muestren interés, contando con nuestra ayuda si es necesario o adaptando la actividad a sus posibilidades.
Debemos usar nuestra imaginación y fomentar su interés y curiosidad. Por ejemplo, ¿puede un peque de dos o menos años ayudarnos a cocinar? Pues sí, si muestra interés, puede ser una buena idea dejarle participar en la preparación de su comida. Podemos dejarle llevar alguna monda a la basura, teniendo la precaución de no ofrecerle nunca nada que no deba llevarse a la boca, ya que es muy probable que por el camino lo pruebe. También tendremos controlado el contenido de la basura.
Orden en casa: plantearse pequeños objetivos
Una buena idea es plantearse dejar los cubiertos limpios al acabar de usarlos, para que no se acumulen, y barrer el trozo en el que acabamos de comer, por ejemplo. Es una tarea que no supone mucho tiempo y que es más fácil de realizar que barrer en ese momento todas las estancias. Otra forma de mantener el orden en casa es saber en qué sitio debe guardarse cada cosa, tratando de tener la parte superior de muebles y encimeras lo más despejadas posible. Para conseguir este objetivo resultan de gran ayuda los organizadores de estantes y cajones con separadores, ya que nos permiten tener todo más organizado y clasificado. Existen numerosas opciones, y muchas podemos comprarlas hechas. Si contamos con un poco de imaginación y ganas de hacer manualidades, especialmente los días de frío y lluvia, podemos crear nuestras soluciones caseras reutilizando envases vacíos, por ejemplo. Puede ser una actividad interesante para pasar la tarde con los peques, fomentando valores como la importancia del reciclaje y hábitos de orden.¿Cómo conseguir que los peques nos ayuden?
A los peques les encanta jugar a meter y sacar cosas de cajas, y podemos fomentar el que recojan sus juguetes animándolos mediante el juego y aprovechando su interés. Primero recogerán pocos juguetes y, muchas veces, cuando tengan el recipiente lleno volverán a vaciarlo. Pero, poco a poco, estaremos fomentando que en el futuro tengan adquirida la rutina de ordenar los juguetes que utilizan. Si queremos que los peques puedan colaborar en mantener el orden en casa, resulta muy útil recurrir a cajones, baúles, etc. Que lleguen con facilidad a ellos sin necesitar nuestra ayuda. Las mamás y papás podemos ayudarles a recoger, si vemos que están colaborando. No es necesario exigirles que recojan todo y se les haga aburrido y pierdan el interés; utilizaremos la paciencia y veremos cómo avanzan con el paso del tiempo.
A medida que van creciendo podemos fomentar que, para cambiar de juguete, antes se debe guardar el anterior. Si no se sienten obligados, el orden en casa acabará suponiendo una forma más de jugar, a los peques les encantará y estaremos fomentando su autonomía, responsabilidad y autoestima, al verse capaces de recoger solitos.
Existen otras tareas en las que los peques pueden colaborar para mantener el orden en casa, ayudarnos a cocinar, dejar su ropa sucia en un cesto, tirar el pañal en la basura, ayudar con la lavadora, etc. Pueden empezar cuando muestren interés, contando con nuestra ayuda si es necesario o adaptando la actividad a sus posibilidades.
Debemos usar nuestra imaginación y fomentar su interés y curiosidad. Por ejemplo, ¿puede un peque de dos o menos años ayudarnos a cocinar? Pues sí, si muestra interés, puede ser una buena idea dejarle participar en la preparación de su comida. Podemos dejarle llevar alguna monda a la basura, teniendo la precaución de no ofrecerle nunca nada que no deba llevarse a la boca, ya que es muy probable que por el camino lo pruebe. También tendremos controlado el contenido de la basura.
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