Descubre por qué es tan importante que los niños jueguen

Jugar debe ser una actividad imprescindible para cualquier niño. Jugando, el niño desarrolla diferentes capacidades que le ayudarán en su día a día. Como decía Freud, “cuando los niños juegan, se convierten en poetas pues crean su propio mundo reordenando las cosas que ya existen de una forma diferente, que les agrade y les divierta”. 

El juego estimula la imaginación y es uno de los medios de socialización más primarios de los niños con su entorno. Les ayuda a establecer los primeros lazos de confianza, de seguridad y de amistad. Además, a través del juego, el niño desarrolla la curiosidad y mejora sus capacidades sensoriales, habilidades físicas, intelectuales y creativas

Debemos permitir que el niño tenga su tiempo siempre para el juego. No olvidemos que es un medio idóneo para que los pequeños interioricen valores y reglas de convivencia y relación social y les ayuda a asimilar, poco a poco, el mundo de los adultos. El juego es indispensable para su equilibrio afectivo e intelectual. 

Los padres deben jugar con los niños ya que, además de aportarles diversión, se mejorarán sus vínculos. Es importante también que los niños jueguen al aire libre, lo que mejorará su motricidad (saltar, correr, coordinarse…).  

No olvidemos que tenemos acceso a un sinfín de juguetes educativos que, además, permitirán que nuestros hijos asimilen conceptos al mismo tiempo que se entretienen.

En resumen, el juego permite al niño descubrirse a sí mismo, descubrir a los demás y el mundo que lo rodea.

¿Por qué es importante para ti que tu hijo/a juegue? ¡Esperamos tus comentarios!