La importancia de jugar en la infancia

Jugar en la infancia

Cuando le preguntas a tu peque qué ha hecho en la escuela, seguramente la respuesta que más has escuchado ha sido “jugar”. En un mundo tan acelerado como el de hoy en día, orientado a alcanzar metas o ir a trabajar, esta es una de las preguntas que se replantean muchos padres: ¿no deberían los niños aprender lecciones y otras actividades de enriquecimiento cognitivo? Los niños son niños y su trabajo es jugar.

En la época de iniciación de los pequeños en las escuelas de primaria, puede ser tan difícil y duro como entrar a estudiar en una universidad. Jugar permite a los niños usar su creatividad mientras desarrollan imaginación, destreza y fuerza física, cognitiva y emocional. Jugar en la infancia es importante porque permite a los niños explorar mundos, practicar roles de adultos y ganar confianza en sí mismos. Además, les ayuda a mejorar habilidades sociales como aprender a trabajar en equipo, saber compartir y resolver conflictos.

¿Por qué es importante jugar en la infancia?

Jugar en la infancia es una actividad subestimada pero esencial en el desarrollo infantil. Docenas de estudios científicos han demostrado que jugar es crucial para el desarrollo del niño y que los pequeños son más felices cuando los padres pueden dejar a parte sus tareas para pasar tiempo con ellos. Los adultos también necesitan jugar; vivimos constantemente problemas e injusticias de alcance, pero los problemas necesitan soluciones creativas. Jugar en la infancia incentiva la creatividad, la exploración, el descubrimiento y la espontaneidad.

En definitiva, jugar no es una distracción ni una pérdida de tiempo, es útil. Es una necesidad indispensable para el progreso humano y bueno para los más pequeños.

Jugar en la infancia
Jugar en la infancia

¿Cuáles son los beneficios de jugar para el desarrollo infantil?

Jugar contribuye al desarrollo de los niños y de la conciencia mientras utilizan activamente sus pequeños cuerpos. Aprenden a usar herramientas de escritura -como un lápiz de color- a través del juego. La progresión natural de desarrollo intelectual es a partir de garabatos y formas geométricas sobre cualquier superfície.

Físicamente también es ventajoso. El uso de su cuerpo les permitirá sentirse físicamente seguros y no tendrán miedo a experimentar. Por otro lado, jugar en la infancia estimula la imaginación. Cada vez que un niño juega con muñecos, crea historias alrededor de los papeles de él o ella, y crea en sí mismo un compañero de juego. Aprenden a pensar y a crear métodos abstractos, en formas más allá de su mundo.

Jugar mejora el aprendizaje. Los juegos de rol, de fantasía o de habilidad ayudan a desarrollar la capacidad cognitiva y estimulan los múltiples tipos de inteligencia. Muchos estudios han descubierto que jugar permite desarrollar el lenguaje, la forma de hablar y el vocabulario. Tanto si juegan solos -fingiendo que son superhéroes– o juegan con otros niños, hablan y escuchan mientras juegan. Aprender a formar parte de un equipo, a dirigir, a seguir instrucciones y compartir… son habilidades esenciales que determinarán las interacciones sociales futuras y la felicidad.

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